Aclarar un tatuaje con láser para hacer un cover up: cuántas sesiones y cómo se hace
Aclarar un tatuaje con láser de picosegundos en 2-4 sesiones facilita el cover up. Proceso, tiempos, precio y cómo coordinarlo con tu tatuador.
Alejandro Ricós Torres, Director de Nuraé Skin Clinic
10/2/20269 min leer


Aclarar un tatuaje para cover up consiste en aplicar entre 2 y 4 sesiones de láser de picosegundos para bajar la densidad de la tinta antigua sin llegar a eliminarla. Así el tatuador puede trabajar con un diseño más pequeño, más claro y más libre, y el resultado final no depende de tapar con negro macizo.
Es una de las consultas que más han crecido en Nurae en los últimos años, y casi siempre llega por recomendación de un estudio de tatuaje de Barcelona. El motivo es sencillo: un cover up sobre un tatuaje oscuro obliga a diseñar alrededor de las zonas más densas, y eso limita mucho el resultado. Con un aclarado previo, el lienzo cambia.
En este artículo explicamos en qué consiste el aclarado de tatuaje con láser, cuántas sesiones suelen hacer falta, qué colores conviene atacar primero, cuánto esperar antes del nuevo tatuaje y qué precio orientativo tiene en Barcelona. Si lo que buscas es quitar el tatuaje del todo, te interesa más nuestra guía completa para eliminar un tatuaje.
Qué es el aclarado y en qué se diferencia de la eliminación completa
El láser de picosegundos emite pulsos de 300 picosegundos que fragmentan la tinta por efecto fotoacústico; los restos los drena el sistema linfático durante las 6–8 semanas siguientes. En una eliminación completa repetimos ese proceso hasta que la piel queda sin pigmento visible, lo que en un tatuaje negro profesional suele requerir 6–10 sesiones.
En un aclarado el objetivo es distinto: no buscamos piel limpia, sino bajar la saturación de la tinta un 50–70 % para que el nuevo diseño la cubra sin esfuerzo. Eso se consigue normalmente en 2–4 sesiones, y se detiene el tratamiento en el punto que el tatuador considere suficiente.
La diferencia práctica es doble. Por un lado, el aclarado es más corto y más barato. Por otro, permite ser selectivo: se puede aclarar solo la zona donde irá el elemento más claro del nuevo diseño y dejar intacto lo que el tatuador va a integrar. Si quieres comparar con el otro camino, en cuántas sesiones necesita una eliminación completa detallamos los factores que mueven esa cifra.
Por qué los tatuadores piden aclarar antes de un cover up
Un cover up tradicional funciona por superposición: la tinta nueva se coloca en la misma capa de la dermis que la antigua, y el ojo percibe la mezcla de ambas. Por eso el nuevo diseño tiene que ser más oscuro, más grande (habitualmente entre 2 y 3 veces la superficie original) y con mucho negro o colores saturados en las zonas críticas.
Cuando el tatuaje antiguo se ha aclarado con láser antes de cover up, esas limitaciones se relajan. El tatuador puede trabajar con líneas finas, sombras suaves y colores claros que de otro modo quedarían grises o embarrados. Y, sobre todo, puede diseñar lo que el cliente quiere, no lo que el tatuaje viejo permite.
Hay tres situaciones en que casi cualquier tatuador pedirá aclarar primero: tatuajes con negro sólido o tribales, tatuajes en zonas sin espacio para agrandar el diseño (muñeca, cuello, dedos) y cover ups de segunda generación, es decir, tapar un tatuaje que ya era un cover up. También es habitual que pida aclarar solo una parte, como un nombre dentro de un corazón o un trazo mal ejecutado; el láser permite esa precisión porque el técnico trabaja con un spot de pocos milímetros.
Cuántas sesiones hacen falta (normalmente 2-4)
La respuesta honesta a cuántas sesiones para aclarar un tatuaje es “depende del punto de partida y del diseño nuevo”, pero la horquilla habitual es de 2 a 4 sesiones con láser de picosegundos, separadas 6–8 semanas. Estos son los factores que mueven la cifra dentro de esa horquilla o la sacan de ella.
Densidad y profundidad de la tinta: un relleno negro profesional necesita más pases que un trazo fino amateur. Los tatuajes amateur se aclaran a menudo en 2 sesiones.
Antigüedad: un tatuaje de más de 10 años ya ha perdido parte del pigmento y responde antes. En tatuaje nuevo o viejo: cuál se quita mejor explicamos por qué.
Colores: negro y rojo responden rápido; verde, azul claro y amarillo requieren más sesiones o una longitud de onda distinta.
Zona del cuerpo: cuanto mejor sea la circulación (torso, brazos), más rápido drena la tinta. Manos, pies y tobillos van más lentos.
Diseño nuevo: si el tatuador va a usar mucho negro, con 2 sesiones puede bastar; si quiere colores claros o realismo, pedirá 3–4.
Con láser Q-switched, la tecnología anterior, harían falta aproximadamente un 30–40 % más de sesiones para el mismo grado de aclarado. Ese ahorro de tiempo es la razón principal por la que hoy el láser de picosegundos es la opción de referencia para preparar un cover up.
Un detalle importante: el aclarado no es lineal. La primera sesión produce el cambio más visible; las siguientes trabajan sobre lo que queda y el avance es progresivamente menor. Por eso, tras la segunda sesión, hacemos una foto con la misma luz y la compartimos con el tatuador para decidir si seguimos.
Qué colores conviene aclarar más
No todos los colores estorban igual en un cover up, y saber cuáles aclarar más permite ahorrar sesiones. La lógica es la misma que en cualquier tapado: los pigmentos oscuros y fríos son los que más se transparentan bajo la tinta nueva.
El negro es el que más conviene bajar, porque cualquier color que se coloque encima se oscurece. Con la longitud de onda de 1064 nm responde bien y, en la mayoría de los casos, 2–3 sesiones dejan un gris claro que cualquier tatuador puede integrar. El azul oscuro y el morado se comportan de forma parecida.
El rojo, el naranja y el marrón se tratan con 532 nm y suelen aclarar en 1–2 sesiones. Sin embargo, si el diseño nuevo va a llevar rojos en la misma zona, a veces no hace falta tocarlos: el tatuador los reutiliza. El verde y el azul turquesa son los más resistentes; si están en una zona clave, hay que contar con 3–4 sesiones. Para más detalle sobre cómo responde cada pigmento, consulta nuestra guía sobre eliminar tatuaje de colores.
El amarillo y el blanco casi nunca se tratan: son poco visibles y se cubren sin dificultad. De hecho, el blanco puede oscurecerse con el láser por oxidación, así que en Nurae hacemos siempre una prueba en un punto pequeño antes de tratar zonas blancas o color carne.
Cuánto esperar entre el último láser y el nuevo tatuaje
Este es el punto en que más se equivoca la gente, y también el que más condiciona el resultado final. La recomendación general es esperar un mínimo de 8 semanas desde la última sesión de láser, y lo ideal son 3 meses. Ese margen permite que la tinta residual termine de drenarse (el tatuador verá el resultado real, no uno intermedio), que la inflamación profunda desaparezca y que la dermis recupere su textura normal.
Tatuar sobre una piel que aún está en fase de reparación aumenta el riesgo de que la tinta nueva no asiente bien y de que queden cicatrices finas. Las señales de que la piel está lista son claras: color uniforme sin zonas rosadas, ausencia de picor y ninguna costra ni descamación. Si alguna no se cumple a las 8 semanas, conviene esperar un poco más.
En tatuajes grandes, como una manga o una espalda, el aclarado suele hacerse por zonas para que el tatuador pueda ir trabajando por fases sin esperar a que todo esté listo. Lo explicamos con más detalle en eliminar tatuajes grandes.
Precio orientativo del aclarado en Barcelona
El precio de aclarar un tatuaje depende del tamaño de la zona tratada y del número de sesiones. En Nurae la sesión individual parte de 87 € para zonas pequeñas, y la cifra sube en función de la superficie. Con eso, un aclarado típico de 2–4 sesiones se mueve en un rango orientativo de 175 a 500 € en tatuajes de tamaño pequeño o medio; en tatuajes grandes conviene pedir presupuesto tras ver la pieza.
¿Cuántas sesiones hacen falta para eliminar un tatuaje?
El número de sesiones necesarias para eliminar un tatuaje depende de factores como el tamaño, la cantidad y el color de la tinta, la profundidad y si se trata de un tatuaje profesional o amateur. Como orientación general:
Tatuajes pequeños, como nombres o símbolos, especialmente si son de tinta amateur, pueden necesitar alrededor de 2 sesiones. Con sesiones desde 87 €, el coste total orientativo estaría entre 175 y 200 €.
En el caso de un tatuaje profesional de tamaño mediano, de aproximadamente 10–15 cm y realizado principalmente con tinta negra, suelen estimarse unas 3 sesiones. El coste aproximado puede situarse entre 260 y 400 €, dependiendo de las características concretas del tatuaje.
Los tatuajes con negro sólido, diseños tribales o una elevada concentración de tinta pueden requerir más sesiones. Como referencia, pueden ser necesarias alrededor de 4 sesiones, con un coste orientativo de entre 350 y 500 €.
Para tatuajes de mayor tamaño, como una manga completa o un tatuaje que ocupa gran parte de la espalda, no es posible establecer un número de sesiones estándar. En estos casos, lo habitual es realizar una valoración personalizada y determinar el tratamiento y presupuesto en función de las diferentes zonas y características del tatuaje.
Importante: estas cifras son únicamente orientativas. Cada tatuaje responde de forma diferente al tratamiento y el número final de sesiones puede variar. En Nuraé Skin Clinic valoramos cada tatuaje individualmente para determinar la estrategia de eliminación más adecuada.
Estas cifras son orientativas y se concretan en la valoración gratuita, donde medimos la zona y definimos junto con el tatuador cuántas sesiones tiene sentido hacer. Puedes consultar las tarifas actualizadas en nuestra página de precios.
Para quien tiene dudas entre cover up o eliminación láser, merece la pena comparar los dos caminos completos. Una eliminación total de un tatuaje mediano puede suponer 6–10 sesiones, es decir, entre 520 y 900 € o más pagando sesión a sesión; por eso existe el plan Full Remove, con sesiones ilimitadas desde 210 €/mes hasta que el tatuaje desaparece. Tienes el desglose en precio de quitarse un tatuaje. El aclarado, al necesitar menos de la mitad de sesiones, suele costar entre un tercio y la mitad de una eliminación completa, a lo que hay que sumar el coste del tatuaje nuevo.
Trabajamos con tu tatuador: cómo coordinamos el plan
Aclarar un tatuaje para cover up es un trabajo a tres: tú, tu tatuador y el técnico láser. Cuando falta comunicación, se dan situaciones absurdas, como aclarar de más una zona que el tatuador iba a aprovechar, o de menos justo donde quería poner el elemento más claro. En Nurae el protocolo para evitarlo es sencillo.
En la primera valoración, gratuita, te pedimos que traigas el diseño o boceto del nuevo tatuaje, o al menos una idea clara de dónde irá y qué colores llevará. Con eso, y viendo la tinta antigua, definimos qué zonas hay que aclarar más, cuáles menos y cuáles se pueden dejar. Si el tatuador quiere hablar directamente con nosotros, lo hacemos por teléfono o por correo; varios estudios de Barcelona ya conocen nuestra forma de trabajar.
Después de cada sesión hacemos fotos estandarizadas de la zona y te las entregamos para que se las enseñes al tatuador. Es él quien decide si el nivel de aclarado es suficiente para su diseño; nosotros no alargamos el tratamiento más de lo necesario para tapar tatuaje viejo con garantías. Al terminar, te indicamos por escrito la fecha a partir de la cual la piel estará lista para tatuar y qué cuidados seguir hasta entonces: SPF 50, hidratación diaria y nada de exfoliantes.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo hay que esperar para tatuarse encima después del láser?
Un mínimo de 8 semanas desde la última sesión, e idealmente 3 meses. Ese plazo permite que el sistema linfático termine de drenar la tinta fragmentada y que la dermis recupere su textura normal. Señales de que la piel está lista: color uniforme, sin zonas rosadas, sin picor ni descamación. Tatuar antes aumenta el riesgo de que la tinta nueva no asiente bien.
¿Se puede tatuar sobre un tatuaje eliminado con láser?
Sí. La piel tratada con láser de picosegundos, una vez recuperada, admite tinta nueva con normalidad. El láser no destruye la dermis ni deja fibrosis en la mayoría de los casos, así que el tatuador trabaja sobre una superficie prácticamente igual a la piel virgen. Solo conviene esperar el plazo de recuperación y evitar tatuar sobre zonas con ampollas mal curadas o cambios de color activos.
¿Es más barato aclarar que eliminar?
Sí, de forma clara. Un aclarado suele requerir 2–4 sesiones frente a las 6–10 de una eliminación completa, así que el coste se sitúa habitualmente entre un tercio y la mitad. Con la sesión desde 87 €, un aclarado pequeño o mediano se mueve en torno a 175–500 €. Eso sí, hay que sumar el precio del cover up, que suele ser mayor que un tatuaje nuevo del mismo tamaño.
Tu siguiente paso
Si tu tatuador te ha pedido aclarar antes del cover up, o si tú mismo quieres ampliar las opciones del nuevo diseño, reserva una cita gratuita en Nurae Skin Clinic, en Calle Muntaner 33, Barcelona (Eixample, junto a plaza Universitat). Trae el diseño o el boceto de tu tatuador: con él sobre la mesa podemos decirte cuántas sesiones necesitarás, qué zonas hay que aclarar y cuándo podrás tatuarte. Atendemos de lunes a viernes de 15:00 a 20:00 y sábados de 10:00 a 15:00, y puedes escribirnos a barcelona@nuraeskinclinic.com o llamar al +34 611 576 275.
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